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martes, 28 de septiembre de 2010

Jesús, ¿hombre o dios? 19


Sentado en el burrito

Casi al final de sus tres años de vida pública, Jesús pide prestado un asno con su cría para hacer cumplir la profecía de Zacarías 9:9, en donde el Mesías ingresaría a Jerusalén sentado en un burro, símbolo totémico del pueblo de Israel desde hacía milenios. El asno es vestido con los mantos de los apóstoles (el Simlah). Jesús lo monta. Las personas que lo están acompañando tiran sus mantos al suelo como una gran alfombra. El animal camina encima.

Otros sacan las ramas de los árboles y también las colocan en el piso (Mateo 21:9). Mientras que la gente va cantando en el camino el famoso “Hosanna”, que es una adaptación griega de dos palabras hebreas: yasha + na que significa “¡Ahora Sálvanos!” Después un grupo empieza a gritar:

“¡Este es el profeta Jesús de Nazareth de Galilea!”

Así fue como el Mesías entra triunfante a Jerusalén, según las profecías. Eso causa más rabia que nunca a los sacerdotes.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Jesús, ¿hombre o dios? 8



Calmando tempestades

El lago de Galilea, llamado también mar de Genesareth o de Tiberíades, era el único lugar de Palestina donde los hebreos practicaban la pesca. Jesús lo recorrió muchas veces porque era el medio de comunicación entre cinco provincias: Galilea, Iturea, Traconitida y Decápolis. Cuando los vientos soplaban fuerte, se producían grandes oleajes y esto fue justamente lo que ocurre un día, después de haber estado enseñando. Jesús se había cansado de instruir y entonces se queda dormido a bordo de la barca, único lugar donde la multitud lo dejaba en paz (Mateo 8:23, Marcos 4:35 y Lucas 8:22).

Entonces sobreviene la tempestad, que debía ser muy fuerte para impresionar a pescadores experimentados. Por ello despiertan a Jesús. Molesto por ser importunado, reprende a sus apóstoles y procede a calmar la tormenta poniendo en práctica la vieja técnica del Trongjug, aprendida con los magos tibetanos. Evidentemente todos se quedaron boquiabiertos.

Jesús, ¿hombre o dios? 6



Empleando técnicas orientales

Acompañado de Pedro, Andrés, Juan y Santiago, Jesús empieza a predicar seriamente su nueva doctrina, síntesis de todas las religiones importantes de su tiempo. No sabemos si la Magdalena lo acompañaba también, por que la mayor parte de párrafos sobre ella han sido sacados, pero de hecho, ella lo acompaña. Era su esposa. Al principio Jesús se restringe a la provincia de Galilea, enseñando en las calles y en las sinagogas (Mateo 3:23). Sin embargo, muy pronto llega también gente de la provincia de Decápolis y de Judea, para ser curada o instruida.

La primera curación milagrosa que efectúa es la de un endemoniado que se encontraba en la sinagoga de Cafarnaúm donde Jesús estaba enseñando (Marcos 1:23 y Lucas 4:33). Allí pone en práctica la técnica de exorcismo que había aprendido a las mil maravillas de los brahmanes hindúes dejando asombrados a todos los espectadores. La siguiente curación importante es la que le hace a la suegra de Pedro (Lucas 4:38) al quitarle la fiebre. Al ocurrir esto, enseguida la casa de Pedro se ve invadida por una muchedumbre que buscaba ser sanada por Jesús mediante la técnica de la imposición de manos.

Jesús, ¿hombre o dios? 4


Demasiado duro para entenderlo

Los judíos de la Biblia, en su ignorancia no entendieron el mensaje. Jesús no estaba ensalzándose a sí mismo, sino que estaba haciendo exactamente lo contrario: desmitificar a los Elohim y revelar su dimensión humana. Si hoy es demasiado difícil de entender que nuestros creadores no eran seres divinos, sino gente como nosotros, como habrá sido en esa época. Peor. Los judíos y después los católicos han preferido creer que, en ese versículo, Jesús pretendía divinizarse, antes que reconocer que lo que él deseaba en el fondo era humanizar a los que hasta ahora hemos considerado nuestros dioses.

Más claro no canta el gallo. Intentar revelar tan cruda verdad en ese tiempo fue una cachetada a las creencias de entonces. Se pagaba con la muerte. Al menos, hoy en el siglo XXI es diferente. Se puede decir estas verdades y claro, causar polémica y quizá hasta la excomunión. Pero la vida de uno ya no está en juego. En la Era de Acuario puede decirse cualquier cosa sin mayor problema. Todos los secretos salen a flote. Pero en Piscis, ni hablar. Jesús arriesga su cuello al hablar sin importarle nada. Tal era su amor a la verdad.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Jesús, ¿hombre o dios? 2


Conversando con el jefe


Siempre se ha pensado que quien creó a los seres humanos, fue el mismo que creó al cosmos. Craso error. Nosotros hemos sido fabricados por un dios menor. El mismo Jesús lo decía, pero no le entendían. Él insistía que

“conocía al Padre, pero que ninguno de los que lo oían lo conocía”.

Más adelante añadía:

“…Es mi Padre quien me glorifica, el que ustedes dicen que es su Dios, y sin embargo ustedes no lo han conocido. Pero yo lo conozco (Juan 8:54).”

¿Qué enigma es éste? ¿A quién conocía Jesús? ¿Era un conocer metafórico o real? ¿Acaso Jesús llegó a entrevistarse no sólo con los Mensajeros (ángeles) sino también con los propios Elohims, igual que Abraham?

El detalle es que Jesús conocía “personalmente” al Dios de los judíos, pero ojo, no lo consideraba el Dios que es la causa impersonal que ha creado las leyes que rigen el cosmos. A quien Jesús conocía y con quien conversó parece ser el dios que creó a la raza humana. Que es diferente al Dios hacedor del universo. Conoció al Elohim más sagrado: al Padre Yah (los griegos lo llamaban Padre Yuh). Según el Libro de Enoc fueron siete Elohim los que nos crearon. Sin embargo, había un octavo que se mantenía distante por ser el que dirigió toda la empresa. Ese parece ser con quien habló Jesús: nada menos que con el Padre de la humanidad. ¡Qué privilegio!

Jesús, ¿hombre o dios? 1




“Jesús dijo: no soy tu amo. Como has bebido, te has embriagado del burbujeante arroyo que yo he servido... quien beba de mi boca se volverá igual a mí: yo mismo seré él y lo oculto será revelado”.
-Evangelio de Tomás-


Muy a la usanza de Krishna en el Bhagavad Ghita, la célebre frase que ha llevado a millones de personas a endiosar a Jesús es el versículo de Juan 10:30:

“Yo y el Padre somos uno”.

Pero, en realidad ha sido mal comprendido. Jesús no estaba diciendo que él fuera Dios, sino que se identificaba en todo con el Padre, que es muy diferente.

Para entenderlo mejor, ilustremos con un pasaje de la Biblia canónica: cierta vez, María Salomé, la hermana de la virgen María, le pide por favor a Jesús que ponga a sus hijos en lugares especiales en el Día de su Segunda Venida. Entonces Jesús responde:

“.....Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que estoy a punto de beber? (Mateo 20:22)”

La copa era para los hebreos símbolo del destino, porque tal como lo hacía José en Egipto, la suerte se leía en las copas, como nosotros lo hacemos ahora en las bolas de cristal y otros medios.

Así Jesús estaba preguntando si sus primos eran capaces de asumir el destino terrible (la tortura y la muerte) que él estaba a punto de asumir. Sus primos respondieron a la ligera que sí. Pero Jesús dijo que, aunque sus seguidores tuvieran el mismo cruel destino, él no tenía poder para encumbrar a nadie. Eso lo hacía su Padre. No él. Esto demuestra una vez más que Jesús no se creía Dios, sino que se sabía “parte del Padre”, como es la mano parte de un hombre.

La mano no puede decir “soy hombre”, ni el hombre decir “soy mano”, pero ambos, la mano y el hombre pueden decir “somos una sola cosa”. Igual, como la mano, Jesús se sentía instrumento de su Padre y, como instrumento, sabía que debía someterse pacíficamente a su voluntad. Ese es el sentido de “Yo y el Padre somos uno”. Como una gota de agua dentro del inmenso mar.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Errores de la Biblia 2


• Según Mateo 2:1 Jesús nació durante el gobierno de Herodes El Grande. En cambio, para Lucas (2:2-7) Jesús vino al mundo cuando Quirino (Cirenio, Cirino) era gobernador de Siria. Son dos tiempos totalmente disímiles. La historia asegura que Herodes El Grande murió el 4 a.C. Por otro lado, según Flavio Josefo, Quirino fue gobernador de Siria el 6 de nuestra era. 10 siglos de diferencia. ¿A quién le creemos? ¿A Mateo o a Lucas?

Serie: Errores de la Biblia 1




. Las Genealogías de Jesús no coinciden.(Mateo 1:1-17), (Lucas 3:23-38).

jueves, 27 de mayo de 2010

El arte y los apócrifos 5




La pintura se llama. "Cristo desciende a los infiernos". La hizo el pintor Jaime Serra en el siglo XII. Actualmente se halla en el Museo de Zaragoza, España.

Se observa a Jesús, después de su Anastasis (resurrección en griego) bajando a los infiernos a rescatar almas, tal como lo describen los escritos apócrifos de la pasión.

Ojo, hay varias versiones de Jesús en el averno... voy a ver si las pongo todas...

martes, 25 de mayo de 2010

El arte y los apócrifos 3




La obra pictórica se llama "Virgen Niña con San Joaquín y Santa Ana"...

Se halla en La ermita del Pópul que está situada a 3,4 km. de Jávea (Provincia de Alicante, España). En su interior se encuentra el deteriorado lienzo del siglo XVII.

Ojo, los padres de la Virgen María (Joaquín y Ana) nunca son mencionados en la Biblia canónica.

jueves, 20 de mayo de 2010

Fin de los Años perdidos de Jesús



De vuelta a casa

¿Qué edad tenía Jesús al volver a Palestina? Para saber esto primero diremos que no es verdad que Jesús tuviera 30 años exactos al comenzar su prédica. La única referencia al respecto en los evangelios es la que hace Lucas (3:23) diciendo lo siguiente:

“...Además, Jesús mismo, cuando comenzó, era como de treinta años...”,

Es decir, que estaba dentro de la década de los treinta. Cuando Jesús regresa, su primo Juan ya había empezado su ministerio. Lo que ocurrió según Lucas (3:1-3) en el año decimoquinto del reinado de Tiberio César. El año decimoquinto del emperador abarcó desde el 17 de agosto del año 28 de nuestra era en el calendario gregoriano hasta el 16 de agosto del año 29 de nuestra era Por tanto, si Jesús nació en el año 7 a.C. del calendario gregoriano, tenemos que debió tener unos 34 años cuando volvió a su tierra con su madre. Por entonces, hacía ya dos años que Pilatos había sido nombrado quinto gobernador de Judea.

Si Jesús tenía 34 años al volver a su patria, vemos que invirtió 20 años de su vida en viajar y aprender. Es muy probable que tres cuartos de este tiempo los usara en su viaje de ida (15 años aproximadamente) y sólo un cuarto (alrededor de cinco años) en retornar, pues de ida habría aprovechado para estudiar los escritos sagrados. Para entonces María, 15 años mayor que Jesús, contaría con unos 49 años de edad y sus sandalias estarían cubiertas del polvo de mil caminos recorridos junto con su hijo querido.

lunes, 19 de abril de 2010

Abgaro, ¿un viejo amigo?




Cuando tratamos los Años Perdidos de Jesús vimos que el rey Abgaro V Ukhama extendió su reinado primero desde el año 4 a.C. hasta el 7 d.C. año en que fue destronado por su hermano Ma’hanu IV. Para luego recuperar su corona desde el año 13 hasta el 50 d.C. Fue soberano de la ciudad de Edessa (Siria), capital de la Osrhoena, situada al otro lado del río Eufrates. De este sujeto sospechamos que tuvo un estrecho vínculo con los reyes magos y posiblemente se tratara de uno de ellos. De ser correcta esta suposición, esto justificaría el desplazamiento de Jesús hacia esa zona durante su adolescencia y la presunta carta que muchos años después este rey le habría escrito. Aunque en el texto de estas cartas pareciera que ambos no se habían conocido en persona jamás.

Sobre tal documento, la leyenda se resume así: Encontrándose este monarca sufriendo de una enfermedad incurable (algunos documentos afirman que era la lepra negra), escribió una carta a Jesús hacia el año 30-33 d.C. y se la envió por medio de su correo (un tal Ananías o Hannan según la versión siríaca). En ella le rogaba que viniera a curarlo de su mal y además le ofrecía acogida en su territorio, sabiendo que lo estaban persiguiendo los judíos. Esto nos indica que Abgaro había permanecido siempre informado de las actividades de Jesús (Fuente: El Apócrifo, Correspondencia del Rey Abgaro).

Como si fuera una especie de padrino. Jesús le contestó por medio del mencionado emisario, diciéndole que no podía trasladarse a Edessa por que tenía que cumplir su misión divina. Pero le prometía que una vez que “subiera a los cielos” le enviaría un discípulo suyo para que lo curase y predicara el Evangelio en su ciudad. Ananías que era pintor, aprovechó la ocasión para hacer un retrato de Jesús, regresando después a su tierra.

Jesús, ¿hombre o dios?




“Jesús dijo: no soy tu amo. Como has bebido, te has embriagado del burbujeante arroyo que yo he servido... quien beba de mi boca se volverá igual a mí: yo mismo seré él y lo oculto será revelado”.
-Evangelio de Tomás-


Jesús no es Dios, ok?

Muy a la usanza de Krishna en el Bhagavad Ghita, la célebre frase que ha llevado a millones de personas a endiosar a Jesús es el versículo de Juan 10:30:

“Yo y el Padre somos uno”.

Pero, en realidad ha sido mal comprendido. Jesús no estaba diciendo que él fuera Dios, sino que se identificaba en todo con el Padre, que es muy diferente.

Para entenderlo mejor, ilustremos con un pasaje de la Biblia canónica: cierta vez, María Salomé, la hermana de la virgen María, le pide por favor a Jesús que ponga a sus hijos en lugares especiales en el Día de su Segunda Venida. Entonces Jesús responde:

“.....Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que estoy a punto de beber? (Mateo 20:22)”


La copa era para los hebreos símbolo del destino, porque tal como lo hacía José en Egipto, la suerte se leía en las copas, como nosotros lo hacemos ahora en las bolas de cristal y otros medios.

Así Jesús estaba preguntando si sus primos eran capaces de asumir el destino terrible (la tortura y la muerte) que él estaba a punto de asumir. Sus primos respondieron a la ligera que sí. Pero Jesús dijo que, aunque sus seguidores tuvieran el mismo cruel destino, él no tenía poder para encumbrar a nadie. Eso lo hacía su Padre. No él. Esto demuestra una vez más que Jesús no se creía Dios, sino que se sabía “parte del Padre”, como es la mano parte de un hombre.

La mano no puede decir “soy hombre”, ni el hombre decir “soy mano”, pero ambos, la mano y el hombre pueden decir “somos una sola cosa”. Igual, como la mano, Jesús se sentía instrumento de su Padre y, como instrumento, sabía que debía someterse pacíficamente a su voluntad. Ese es el sentido de “Yo y el Padre somos uno”. Como una gota de agua dentro del inmenso mar.

Conversando con el jefe

Siempre se ha pensado que quien creó a los seres humanos, fue el mismo que creó al cosmos. Craso error. Nosotros hemos sido fabricados por un dios menor. El mismo Jesús lo decía, pero no le entendían. Él insistía que

“conocía al Padre, pero que ninguno de los que lo oían lo conocía”.

Más adelante añadía:

“…Es mi Padre quien me glorifica, el que ustedes dicen que es su Dios, y sin embargo ustedes no lo han conocido. Pero yo lo conozco (Juan 8:54).”

¿Qué enigma es éste? ¿A quién conocía Jesús? ¿Era un conocer metafórico o real? ¿Acaso Jesús llegó a entrevistarse no sólo con los Mensajeros (ángeles) sino también con los propios Elohims, igual que Abraham?

El detalle es que Jesús conocía “personalmente” al Dios de los judíos, pero ojo, no lo consideraba el Dios que es la causa impersonal que ha creado las leyes que rigen el cosmos. A quien Jesús conocía y con quien conversó parece ser el dios que creó a la raza humana. Que es diferente al Dios hacedor del universo. Conoció al Elohim más sagrado: al Padre Yah (los griegos lo llamaban Padre Yuh). Según el Libro de Enoc fueron siete Elohim los que nos crearon. Sin embargo, había un octavo que se mantenía distante por ser el que dirigió toda la empresa. Ese parece ser con quien habló Jesús: nada menos que con el Padre de la humanidad. ¡Qué privilegio!

Problemas de autoridad


¿Alguna vez Jesús se ufanó de ser Dios? Algunos creen que sí. ¿Pero realmente fue así? En Juan 10:34, los judíos intentan apedrearlo por blasfemo, ya que Jesús había querido supuestamente endiosarse delante de ellos. Entonces él les quiere demostrar que no había tanta diferencia entre el ser que ellos veneraban y los humanos. Para ello cita el interesantísimo salmo 82, donde los dioses (literalmente los Elohims) están presentándose ante uno superior a ellos (un tal El, que curiosamente es el nombre del máximo dios cananeo, traducido muchas veces como el Divino en nuestras biblias). Este dios El es el que juzga en medio de los Elohims (Salmo 82:1 y 2).

Este salmo es raro pues en sus versículos ese Ser Superior (la versión cananea del Padre Yuh) reprende a los Elohims por no estar apoyando lo suficiente a los justos y oprimidos y dice:

“Yo mismo he dicho: ustedes son dioses (Elohims) y todos ustedes son hijos del Supremo”.

Luego, amenaza a los Elohims (los dioses) que de no cumplir bien su cometido morirían lo mismo que los hombres y como cualquier de los príncipes caerán (82:7 y 8). ¿Quién escribió este Salmo? Es difícil saberlo por ahora. Sólo sabemos que es uno de los salmos más antiguos pues es politeísta. Es probable que fuera transmitido en forma oral de generación en generación. O de lo contrario pertenece a uno de esos períodos en que el culto al dios cananeo El, fusionado con el de Jehová, se reactualizaba sin ser perseguido.

Al citarlo, Jesús quiso demostrar que las propias escrituras hebreas dotaban a estos dioses de una naturaleza tan humana que eran capaces de cometer errores. Y es posible que Jesús también intentara recordar a los judíos, que su religión y la de los cananeos estaban estrechamente ligadas.

Demasiado duro para entenderlo

Los judíos de la Biblia, en su ignorancia no entendieron el mensaje. Jesús no estaba ensalzándose a sí mismo, sino que estaba haciendo exactamente lo contrario: desmitificar a los Elohim y revelar su dimensión humana. Si hoy es demasiado difícil de entender que nuestros creadores no eran seres divinos, sino gente como nosotros, como habrá sido en esa época. Peor. Los judíos y después los católicos han preferido creer que, en ese versículo, Jesús pretendía divinizarse, antes que reconocer que lo que él deseaba en el fondo era humanizar a los que hasta ahora hemos considerado nuestros dioses.

Más claro no canta el gallo. Intentar revelar tan cruda verdad en ese tiempo fue una cachetada a las creencias de entonces. Se pagaba con la muerte. Al menos, hoy en el siglo XXI es diferente. Se puede decir estas verdades y claro, causar polémica y quizá hasta la excomunión. Pero la vida de uno ya no está en juego. En la Era de Acuario puede decirse cualquier cosa sin mayor problema. Todos los secretos salen a flote. Pero en Piscis, ni hablar. Jesús arriesga su cuello al hablar sin importarle nada. Tal era su amor a la verdad.

Jesús y la ley del karma




El catolicismo se rehúsa a aceptar el concepto de la reencarnación, sin embargo, algunos Padres de la Iglesia sí creían en él, como Orígenes del siglo III. La reencarnación es la teoría filosófica de la continuidad del espíritu a través de múltiples existencias. Los hebreos creían en ella. Cuando Jesús se encuentra con el ciego, los apóstoles preguntan sobre la ley del karma.

“¿Es la ceguera de nacimiento un castigo por los pecados de los padres o por las faltas cometidas por el mismo enfermo en existencias anteriores (Juan 9:1)?”

Esto demuestra que los hebreos de esos días sí creían en la reencarnación. Entonces, Jesús explica que no todas las enfermedades son la consecuencia de los pecados y que en ciertos casos, como éste, se producían para que ocurrieran las curaciones milagrosas. En esta ocasión es muy claro que Jesús curaba fabricando extraños preparados (muy eficaces) que untaba en los enfermos. Quizá era otra técnica usada por los esenios terapeutas. Otro caso de reencarnación lo constituye una reunión en Cafarnaúm. Jesús cura a un paralítico diciéndole:

“tus pecados han sido perdonados” (Mateo 9:2).

Los escribas que estaban allí dijeron que eso era una blasfemia. Con esa frase Jesús estaba aceptando la ley hindú del karma que afirma que las enfermedades son producto de nuestras malas obras.

Ojo, la ley del karma también se ve explicitada cuando se dice que “hay que poner la otra mejilla ante la agresión”. ¿Por qué? Por la sencilla razón que no es necesario hacer justicia con nuestra propia mano porque la justicia siempre viene por sí sola, por ley. Y si uno mismo no contesta se libera de la cadena del karma. En el apócrifo gnóstico Pistis Sophia, se describe qué tipos de metempsicosis experimentarán los justos y los pecadores según sus acciones.

¿Será cierta la reencarnación? ¿Acaso en el fondo siempre estamos destinados a reencontrarnos con nuestros amigos y enemigos una y otra vez en diferentes vidas? Quien sabe. Esto aún pertenece al terreno de la creencia.

Inmortalidad, divino tesoro

Cuando Jesús dijo:

“...si vosotros permanecéis en mi palabra, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Juan 8:31)

¿Acaso no estaría ofreciendo el secreto de la inmortalidad (la auto-resurrección) a los que buscaran en forma sincera la elevación espiritual? Secreto que debió estar en los pergaminos entregados por los reyes magos a su madre María: el legendario Testamento de Adán, cuyo misterio sólo podía ser dilucidado por el Avatar elegido para ese tiempo. Jesús buscaba demostrar que se podía ser amo y señor de la materia, llegando a vencer a la muerte. Pero tal ofrecimiento sólo produjo espanto y mayores acusaciones sobre él.

Cabe añadir que el Evangelio de Tomás pareciera que también estuviera hablando de la secreta técnica de autoregeneración:

“Y dijo Jesús: quien encuentre el sentido de estas palabras no gustará de la muerte.... El que busca no debe dejar de buscar hasta que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo”. (Logia 1,2)

Actualmente, la ciencia ya está metiendo las narices en la idea de “resurrección”. Este concepto mítico está dejando de ser una idea descabellada para convertirse en una posibilidad para la medicina regenerativa. Así lo acredita una noticia publicada en octubre del 2006 en el diario argentino “La Nación”, donde se declara que el biólogo franco-croata Miroslav Radman del Instituto Nacional de la salud y de la Investigación Médica (Francia), logró comprender el proceso de “resurrección” de la Deinococcus radiodurans, una bacteria que es capaz de reparar su patrimonio genético para volver a la vida. Su hallazgo ha sido publicado en la revista Nature.

La Deinococcus radiodurans es una bacteria anodina. Está en todas partes y no es patológica, de modo que no hay que tenerle miedo. Algunas especies se encuentran sobre todo en los desiertos y encima de las piedras. Hoy Radman ha fundado en la ciudad croata de Split, el Instituto Mediterráneo para las Ciencias de la Vida. Su idea es reunir a jóvenes investigadores “a fin de generar una ciencia original e innovadora y donde puedan trabajar en plena libertad”.

Referencia a los apócrifos

Los hechos que cuentan los evangelios canónicos se complementan con los relatos de los apócrifos. Así, cierta vez un fariseo invita a comer a Jesús a su casa y éste no se lava las manos (costumbre judía), escandalizando al fariseo. Entonces Jesús empieza a disertar sobre la limpieza del alma y el culto a las apariencias (Lucas 11:38).

Otros maestros de la ley (seguramente saduceos) que estaban allí se sintieron aludidos por el discurso, pero a Jesús no le importó, sino más bien insiste en criticar la falsa espiritualidad y la doble moral de los fariseos y saduceos. Y es curioso, en medio de sus palabras, Jesús hace mención de un hecho que no figura registrado en los evangelios canónicos: la muerte de Zacarías (padre de Juan Bautista), por mandato de Herodes cuando oficiaba en el altar del templo (Lucas 11:51). Dicho episodio es narrado en detalle, como vimos antes, únicamente en el apócrifo Protoevangelio de Santiago.

Mal termina ese banquete, pues se convierte en un duelo de preguntas y respuestas sobre la ley mosaica. Fastidiado, Jesús abandona la casa del fariseo encontrándose fuera con una multitud que lo esperaba. Allí aprovecha para enseñar un poco a la gente y de pronto uno de sus seguidores le pide que haga las veces de juez entre él y su hermano para dividir la herencia. Cosa que Jesús rechaza de inmediato.

Entonces cuenta una parábola: la del hombre que almacena grano y muere esa misma noche (Lucas 12:21). Es un sermón sobre los bienes materiales. Sermón que se convierte en el favorito de San Francisco de Asís.

Ovnis hasta en la sopa

Cuando Jesús cuenta la parábola de Buen Pastor, alude de manera enigmática:

“…Y tengo tras ovejas, que no son de este redil, a esas también tengo que traer, y escucharán mi voz y llegarán a ser un solo rebaño, a tener un solo pastor” (Juan 10:16)

¿A quiénes se refería Jesús? Es difícil asegurarlo. Pudo haberse referido a las Tribus perdidas de Israel, a las naciones gentiles que había conocido durante sus viajes o quizá hacía referencia a ambas. O tal vez eran palabras cariñosas para su familia política cananea.

Algunos ufólogos fanáticos aseguran que se hace mención a las gentes que habitan otros mundos. Pero lo más sensato es tomar el párrafo como una profecía de cómo el cristianismo se propagaría por el mundo entero, unificando en un credo muchas razas (ovejas de otros rebaños), cosa que ha sucedido cabalmente.

viernes, 6 de noviembre de 2009

El marketing según Pablo






¿Cómo era físicamente? El apócrifo Hechos de Pablo y de Tecla nos ofrece un retrato robot: “…hombre de pequeña estatura, calvo, de piernas arqueadas, buen estado de salud, cejas juntas y pobladas, nariz pequeña…”



Ahora enumeremos los rasgos de su personalidad:

• Maestro de la ley hebrea, fariseo, culto, preparado, astuto y hacía gala de una gran labia, por consecuencia, su prédica resultaba muy convincente. Era un sujeto de poder e influencia. Poseía ciudadanía romana, lo que le salvó el pellejo en más de una oportunidad. Gran viajero.
• Era un buen artesano como muchos fariseos de su época. Cosía tiendas de pelo de cabra, con lo que se ganaba la vida en época de vacas flacas.
• Sufría de una enfermedad, que él mismo llamó “una espina en el cuerpo”. Algunos han querido ver en ello la epilepsia. Sin embargo, otros piensan que mas bien se estaría refiriendo a estigmas (Galatas 6:17). La parapsicología ha estudiado muchísimo estos fenómenos y ha llegado a la conclusión que no sólo ocurren en creyentes, sino también en ateos y que estas marcas son siempre de naturaleza obsesiva e histérica. Así se explicaría porque él se convirtió tan drásticamente al cristianismo. Afirmaba haber visto a Jesús resucitado. ¿Fue Pablo el primer estigmatizado de la historia?

• Pertenecía a la tribu de Benjamín. Recordemos que siempre existió una rivalidad tácita entre la tribu de Benjamín y la de Judá, que se grafica muy bien en la historia del rey Saúl (benjaminita) y de cómo David (judío) le arrebató el derecho al trono. Es muy posible que por esto Pablo tuviera un prejuicio adicional contra las gentes de Jerusalén, muchos de ellos descendientes de la tribu de Judá.
• Se especializó en difundir la fe cristiana entre los gentiles. Helenista nato.
• Exigió monogamia a los obispos y diáconos (Timoteo 3) y estaba en contra del celibato de los apóstoles (1Corintios 9:5).
• Transformó al cristianismo: de un misticismo anárquico de convicciones heterogéneas en una institución autoritaria y jerárquica con una doctrina homogénea. Nadie se imagina a Jesús de papa.
• Se hizo circuncidar para agradar a una mujer: la hija de Gamaliel, sumo sacerdote judío. Pero ella, aún así lo rechazó. Esa sería supuestamente la razón por la que Pablo sentía tanto rencor por la circuncisión (Apócrifo Ascensión de Santiago – El obispo griego San Epifanio lo menciona).
• Suscitaba fuertes pasiones amorosas entre las mujeres que evangelizaba (solteras y casadas). Lo que utilizaba para su beneficio (Apócrifo Hechos de Pablo y de Tecla).
• Suscitaba odios entre los mismos cristianos al punto que los cristianos helenistas querían matarlo (Hechos 9:29). ¡Vaya que tales cristianos!
• Tenía tendencia al histerismo, además de un carácter duro, belicoso y con fuertes accesos de rabia que había que soportarle. ¡Toleradme!, exigía (2 Corintios 11:1). ¡Qué buena raza!
• Poco humilde (2 Corintios 11:12-14). Enseñaba a algunos cristianos a sentirse superiores sobre otros (Hebreos 5:11-14). Los otros discípulos lo criticaban con justa razón (Santiago 3:13-18) (Santiago 4:11-12) (2 Pedro 2:18-22).
• Se contradecía. Si bien innumerables veces se ufanaba de no recibir dinero por sus enseñanzas, en otras oportunidades si lo aceptaba (2 Corintios 11:8).
• Partidario del “ojo por ojo” del Antiguo Testamento (2 Timoteo 4:14).
• Asquerosamente machista, como no ocurría tanto entre los romanos y griegos de su tiempo (1 Timoteo 2:11-12) (Efesios 5:22-23) (1 Corintios 14:34-35).
• Utilizaba los “dones del espíritu” para atacar a su oponente y dejarlo ciego (Hechos 13: 9-12).
• Realizó la primera quema de libros no cristianos (Hechos 19:19).
• Odiaba que alguien le hiciera la competencia en su labor proselitista hablando de “otro Jesús” diferente al que él predicaba. Sentía envidia y celos de los otros apóstoles (2 Corintios 11:2-5) (Filipenses 1:15-17).
• Tenía enemistad con el ala judía de la cristiandad (Hechos 24:5).
• Repetía una y otra vez en sus epístolas que los cristianos sólo debían juntarse con “personas decentes”, olvidando que Jesús tuvo también entre sus seguidores, prostitutas y recaudadores de impuestos, considerados ambos oficios lo por de Palestina.
• Propiciaba el segregacionismo al exhortar a los cristianos a que no se mezclen con los que no lo son (2 Corintios 6:14-18). Inculcó en el cristianismo la semilla del fanatismo y la intolerancia a otras ideologías. ¿Dónde estaba “el amor a los enemigos” que tanto profesó Jesús? (Mateo 5:38-48)
• Amenazaba con castigar a los cristianos que se apartasen del dogma. Olvidando que la conversión al cristianismo se hacía por libre voluntad y no por nacimiento, como en el caso de los judíos (2 Corintios 10:5-6). Este principio degeneraría, siglos después, en cosas tan espeluznantes como la Santa Inquisición.
• Demostraba que el implacable Pablo, seguía siendo en el fondo, el mismo Saulo de siempre, quien sólo había cambiado de bando (2 Corintios 13:2).
• Se creía dueño de la verdad absoluta. Se irguió a sí mismo como la única autoridad eclesiástica confiable y con derecho a decidir cuales prácticas judías conservarían los cristianos y cuales no, desconociendo por completo la opinión de los apóstoles de Jerusalén (1 Timoteo 1:3-7).
• Fue un gran propagador de la fe cristiana, pero de una fe hecha a su medida. Explotó la imagen de Jesús a su gusto y antojo, pero una imagen desprovista de la condición terrenal comprometedora. Le achacó el eslogan: el divino Jesús, rey de reyes y señor de señores. De humano elegido por Dios lo metamorfoseó en un Dios inmortal e inasequible que debía ser obedecido por ser una entidad cuyo poder era incuestionable (1 Timoteo 6:15-16). El adjetivo “inmortal” era una palabra muy familiar entre los griegos y romanos para sus dioses3. Esta estrategia (convertir a Jesús en Dios) hizo posible poder fundar una religión y competir así con otras religiones de su tiempo. Y es sabido que la religión es un excelente negocio.
• Maldecía a diestra y siniestra. Pobre de aquel que leyera evangelios que no eran los de su agrado (Galatas 1:9).
• Hizo prevalecer la mentalidad “nosotros los buenos contra ellos los malos”. Polarizó la filosofía de amor fraternal (ágape) de Jesús en forma radicalmente dualista: los creyentes dispuestos a todo y los opositores impíos. Esta polarización llegó a su punto crítico cuando los cristianos empezaron a manifestarse públicamente contra los deportes, sólo porque quienes lo practicaban lo hacían desnudos (1 Timoteo 4:7-8). Luego también se opusieron a las sangrientas diversiones del circo romano, favoritas del imperio.
• Si es que es verdad que los evangelios fueron escritos después de las cartas de Pablo, como aseguran los expertos, entonces, es bastante posible que los evangelios quedaran grandemente influidos por las doctrinas paulinas. ¿No es sospechoso que en “Hechos” Pablo sea el héroe de la película?

El cristianismo estaba llamado a modificar el sistema imperante de nuestro planeta, apuntando a ser una religión de síntesis, por su filosofía de profunda tolerancia y solidaridad. Recordemos que Jesús instituyó la comunidad de bienes, es decir, donde todos compartían lo de todos (tenían una bolsa común para los gastos), costumbre copiada de los esenios.

Pablo como hombre rico que era, buscaba exclusivamente codearse con gente de dinero. Si bien lo hizo para expandir su mensaje y aumentar los fondos para el movimiento, el costo fue distorsionar la prédica de Jesús. Muchos cristianos no estaban de acuerdo con la pompa y lujo que envolvía a Pablo –proveniente de la plata de los feligreses (Santiago 5:1-6). Por eso, se formaron otros grupos, como los ebionitas (que significa “los pobres”), cuyas enseñanzas decían que procedían del mismísimo Santiago, hermano de Jesús.

Cabe recordar que la marginación a los pobres estaba formalizada en la Iglesia hasta hace muy poco. Sino, ¿por qué no se permitía a la gente de menores recursos entrar a las iglesias y sentarse en las bancas? Si querían opio misa tenían que estar de pie al fondo, detrás del enrejado. Afortunadamente esta absurda costumbre ha sido rectificada.

jueves, 5 de noviembre de 2009


Dêja vú

¿Acaso la vida de Jesús está plagada de insertos artificiales para forzar a que calce a priori con los pre-requisitos de los salvadores del género humano? Veamos algunas casualidades escalofriantes entre las divinidades católicas y las deidades paganas pre-cristianas.

Santa Trinidad---El culto a deidades en triadas era común antes de que Jesús naciera. Trilogía egipcia: Osiris, Isis, Horus. Trilogía hindú: Brahma, Vishnú, Shiva.
Nació un 25 de diciembre---Mitra, Attis (Frigia), Buda, Krishna, Horus, Dioniso
Todo dios-sol nace en estas fechas. Las tradiciones cuentan que en estas fechas una luz del centro de la galaxia inunda a la Tierra y nosotros los humanos le llamamos a esa energía regalada que nos renueva: “nacimiento del Salvador”. Estos días ya eran sagrados antes de Jesús. La naturaleza se agita y el cosmos despierta para avisarnos algo.
Su padre es Dios y su madre una virgen mortal---Mitra, Hermes (su mamá se llamaba Maia), Krishna, Baco, Attis, Buda, Horus, Zoroastro
Nació en un pesebre y fue visitado por pastores con regalos---Mitra
Su nacimiento fue anunciado por una estrella y esperado por pastores y magos Krishna, Osiris, Buda.
De niños se los llevaron a tierras lejanas para escapar de una matanza de inocentes que ordenó un rey celoso---Krishna, Osiris
Fue bautizado con agua estando presente el Espíritu de Dios---Buda, Horus (lo bautizó Anup el Bautista que fue decapitado), Zoroastro
Enseñó en el templo a los doce años---Buda, Horus
Tenía doce discípulos---Mitra, Horus, Krishna
Era considerado el Buen Pastor, la Verdad, la Luz, el Camino, el Redentor, la Palabra Encarnada y el Salvador---Mitra, Horus, Buda, Dioniso, Krishna, Baco
Convierte el pan y el vino en cuerpo y sangre de Dios---Mitra
Realizaba milagros y resucitó a Azarus---Horus
Curó enfermos, hizo milagros, expulsó demonios y resucitó muertos---Mitra, Buda, Horus, Krishna
Pronunció el Sermón de la Montaña---Mitra
Caminó sobre el agua y alimentó a 500 hombres de una cesta de biscochos---Buda
Enseñaba mediante parábolas---Krishna, Buda, Mahavira (de los jainistas)
Realizó una procesión triunfal montado en un burro---Dioniso
Hay una última cena---Mitra
Tras su muerte, desciende a los infiernos, al tercer día resucita y asciende al cielo en su gloria---Attis, Mitra, Adonis (sirio), Osiris, Atunis (etrusco), Tammuz (babilonio), Baldur (germano), Wotan (nórdico), Hércules, Orfeo, Esculapio, Buda, Dioniso, Horus, Krishna
Dijo: “El que no coma de mi cuerpo ni beba de mi sangre de suerte que sea uno conmigo y yo con él, no se salvará”---Mitra
Habrá un Juicio Final---Mitra

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Pero, ¿por qué tantas coincidencias? En realidad lo que pasa es que el cristianismo no tiene casi nada propio. Todo lo ha tomado prestado de diferentes cultos, especialmente del mitraísmo. El filósofo griego Celso se quejaba que la nueva religión cristiana era un pálido reflejo de las enseñanzas antiguas. El Padre de la Iglesia Ireneo de Lyon al ver esta escandalosa similitud, sudó frío y exclamó: “¡es cosa del diablo!” Y acusó al hombre con cuernos de “plagio anticipado”. Sin comentarios.

Tapar el sol con la Biblia

En el argot místico, estas insólitas semejanzas tienen varias explicaciones:

• Cristo no es una persona sino un elevado estado de conciencia. Muchos han logrado llegar como Jesús, Sidharta Gautama (que se convirtió en un Buda), Isis, Mahoma, Krishna, Tunupa, etc. Ellos alcanzaron la iluminación. El yo individual sólo se realiza cuando se conecta con el yo universal. Recordemos que una vida personal vivida en profundidad, desemboca siempre en verdades que van más allá de ella misma. Hacia algo más grande.
• Jesús en sus múltiples viajes por el mundo fue conociendo el ejemplo de antiguos avatares (guías cíclicos de la humanidad) y los fue incorporando en su vida, replanteando así viejos cultos solares.
• Cuando el cristianismo fue ganando poder también fue absorbiendo las creencias paganas de los diversos lugares donde iba. De esa manera la biografía de Jesús se fue amplificando hasta llegar a dimensiones míticas. Por ejemplo, el mito de la virginidad mariana fue una adición posterior tomada prestada del paganismo (la mitología de una virgen cuyo hijo muere y resucita).
Recién a finales del siglo IV se aprueba el dogma de la virginidad impoluta de María. Antes no se menciona nada.