
Conversando con el jefe
Siempre se ha pensado que quien creó a los seres humanos, fue el mismo que creó al cosmos. Craso error. Nosotros hemos sido fabricados por un dios menor. El mismo Jesús lo decía, pero no le entendían. Él insistía que
“conocía al Padre, pero que ninguno de los que lo oían lo conocía”.
Más adelante añadía:
“…Es mi Padre quien me glorifica, el que ustedes dicen que es su Dios, y sin embargo ustedes no lo han conocido. Pero yo lo conozco (Juan 8:54).”
¿Qué enigma es éste? ¿A quién conocía Jesús? ¿Era un conocer metafórico o real? ¿Acaso Jesús llegó a entrevistarse no sólo con los Mensajeros (ángeles) sino también con los propios Elohims, igual que Abraham?
El detalle es que Jesús conocía “personalmente” al Dios de los judíos, pero ojo, no lo consideraba el Dios que es la causa impersonal que ha creado las leyes que rigen el cosmos. A quien Jesús conocía y con quien conversó parece ser el dios que creó a la raza humana. Que es diferente al Dios hacedor del universo. Conoció al Elohim más sagrado: al Padre Yah (los griegos lo llamaban Padre Yuh). Según el Libro de Enoc fueron siete Elohim los que nos crearon. Sin embargo, había un octavo que se mantenía distante por ser el que dirigió toda la empresa. Ese parece ser con quien habló Jesús: nada menos que con el Padre de la humanidad. ¡Qué privilegio!
